Una limosnita por el amor de dios
En aquella ocasión el autobús iba con todos los asientos ocupados y hasta algunas personas de pié, me emocioné por la cantidad de gente y potenciales propinas que habría de recibir así que pedí chance de subir a trabajar, me instale en la parte de atrás del camión y cante 3 rolas con todo el sentimiento que tenía, ofrecí el discurso pertinente antes de pasar por las monedas y comencé de atrás hacia adelante, a medida que avanzaba, mis esperanzas de una buena cosecha se desvanecían por qué nadie cooperaba, ni un peso, ni uno solo. Terminé el recorrido con las manos absolutamente vacías, con un sentimiento de "chale" atorado en el pecho, pero una señora se dio cuenta de que nadie del camión lleno había cooperado, justo cuando estaba agradeciendo al chófer y bajando del vehículo, aquella noble viejecita me llamo diciendo "joven, tenga" mientras buscaba en su monedero, como quien busca algo que ansia entregar, llegue hasta donde ella con un atisbo de alivio en mi alma y con la fe en en la humanidad casi restaurada, ella me regalo una moneda de 20 y una de 10... centavos, si, recibí 30 centavos...ya mejor cambiemos de tema 😞🤣
Crónicas de un cantante callejero.

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