De gira por la indigencia, parte 2


Después de instalarnos en nuestro nuevo espacio, nos dimos a la tarea de buscar que comer y planear el menú de los próximos días, nuestra dieta básicamente fue hacer una comida al día, cereal algo de yogurt, pollo frito y pan, lo que vendieran más barato en el mall más cercano. No había mucho que hacer, así que me dedicaba a merodear por tod el edificio, lo explore completo. Un par de veces pagamos un boleto de autobús y nos fuimos a (intentar) vender las artesanías que llevábamos a la playa más cercana, llevando también las guitarras para cantar y atraer a los clientes...no resultó ni una vez  por qué no vendimos nada mejor optamos por ir a la playa una vez más pero mejor a echar desmadre, era una playa bellísima, porto cervo, se llama.
Bañarse era un problema enorme por qué no había regaderas ni nada parecido, así que nos metíamos en los baños del lugar donde estábamos "hospedados" (que por cierto eran enormes, hasta podías cerrar un cubículo y quedarte dormido a tus anchas bien tendido y sin que nadie te molestará) y se aplicaba el baño de esponja, el baño de fotografía (nomás la carita) y el de torero (de orejas y rabo). Recuerdo muy bien que una vez me lave la cabeza con el jabón líquido que ponen en el baño y de tan mugroso que estaba el jabón ni siquiera hizo espuma😅🤣 uno amanecía bien tiznado por el ollin que desprendían los barcos a más de decir que dormíamos a la intemperie, por fortuna era un clima bastante templado, así que bastaba taparse con una chamarra. Era absolutamente distinto de la noche que salimos del hotel y no teníamos donde ir, quisimos ir a vender nuestras cosas a una placita cercana y la idea era quedarnos ahí, pero no contábamos con los comerciantes locales,nigerianos en su mayoría, los cuales acaparaba todo el comercio de chácharas y souvenirs de la zona, obviamente nos corrieron y no nos quedó más remedio que ir a dormir debajo de la banca de una plaza aledaña...fue una noche horrible, pero a la mañana siguiente decidimos ir a la estación portuaria de la cual les hablo.pasaron 11 días de hastío hasta que una mañana despertamos y vimos que nuestros compañeros del BFEM bajaron del barco que recién llegaba, no puedo describir la alegría y alivio que sentí al verlos, enseguida de saludarlos y explicar nuestro cuestionable aspecto pues tomamos nuestras cosas las subimos al Pullman que estaba dispuesto para los artistas y todo cambio a partir de ese momento, pase de ser un indigente a ser un absoluto, cotizado y sensual Folkstar😎
Crónicas de un cantante callejero

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