Hotel San Bartolo
Recuerdo claramente que era viernes, había salido a cantar a los autobuses desde temprano, dicen que al que madruga Dios le ayuda sin embargo esa mañana a Dios se le ocurrió que ya estaba bueno de tanta gozadera y que me hacía falta una lección. Mucha gente espera el viernes para recibir el salario semanal, algunos otros esperan agonizantes el fin de la quincena larga, ya sin ganas de vivir se dirigen caminando (como en walkin death o zombies vs plants, según el caso) a su puesto de trabajo a esperar que den las 5 PM y que caiga el epósito; Por la misma razón casi nadie le coopera al cantante en esos días, no han cobrado aún.
¿Y que cosa había que hacer si no estaba cayendo dinero? ¡Pues ir a cantar a Huixquilucan! ahi, quien sabe por qué, pero siempre se armaba por eso todos en algún momento corríamos pa allá.
La competencia hacia difícil juntar unos pesos "se acaban de bajar unos cantantes alla atrás amigo, 'ora a la vuelta" era la cantaleta de los chóferes, como sea me arme de un cambio y llegué hasta donde había un local de artículos rockanroleros llamado si no mal recuerdo "El refugio del rock" lo atendía un valedor de nombre Abel, era la mera banda.
El me saludo efusivamente y me pronunció las palabras que desataron el caos "te invito un pulque Bro"
Obviamente acepte y nos pusimos a echar canciones y pulques, se junto el barrio sacaron más cervezas y etcétera, total que
pasó un ratote y me di cuenta de que era tarde, así que me despedí del barrio, medio pedo y como pude tome un autobús que me dejó exactamente en Loma linda, Naucalpan.
No tenía que hacer otra cosa más que esperar el autobús que me llevaría hasta mi aldea, esa era la misión pero el pulque que había entrado reclamaba salir así que revise mis opciones y todas me quedaban lejos, me asegure entonces (según yo) de que no hubiera ningún
policía alrededor para ir detrás de unos montones de tierra a tirar el miedo. Estaba drenando la vejiga cuando
detrás mio escuche una voz cascada y malévola que preguntaba
"Joven buenas tardes ¿que cosa hace?" Efectivamente habia valido barriga.
La neta ya ni la hice de pedo, me agarraron con las manos en la masa (literal) y solo le pedí que me dejara terminar 😅 juro que ese policía salió de debajo de la tierra, 5 minutos después estaba adentro de la "puerquera" con todo y guitarra.
Pues como ya saben (los que saben) el protocolo y preguntas de rutina: Nombre completo, de dónde eres a qué te dedicas, que estabas haciendo o porque te habían llevado ahi (dije que por una miada y se enojo la secretaria mal encarada esa que se parecía a la de monsters INC. Tu papeleo wasosky) enseguida me quitaron la 🎸 y las agujetas de mis tenis, el Morralito lo dejaron sin revisar y me pareció genial por qué ahí llevaba las monedas y mi teléfono de cualquier forma no tenía saldo ni manera de avisar en la casa que me habían torcido, por último me tomaron las huellas digitales y pa adentro.
Una vez detrás de las rejas a sabiendas de que tendría que estar ahí 48 horas (¡Fuck!) solo me resto instalarme en un rincón sobre la banca de cemento frío y apestoso, cuando llegue el lugar estaba casi vacio, no había más de 7 personas adentro pero al correr de la noche ese espacio estaba casi lleno.
La mayoría de los que estábamos fue por beber en la calle o los agarraron con activo o con una Bacha de mota, por miar en la calle, otros por andar robando, uno que otro por pendejo y estar en el lugar equivocado a la hora equivocada, obviamente todos éramos inocentes.
A quien más recuerdo es a un vato todo flaco, tatuado y hocicón, llegó muy salsa apañando a todo quel que se le atravesaba, andaba grité y grité que era de los zetas y que traía un cuerno de chivo en su nave y blablabla, un viejito de esos que se ven bien teporochos, estaba acostado en el piso debajo de la banca de cemento le dijo "ya cállate pinche bocón déjame dormir" como era de esperarse el malandro le gritoneo y le canto un tiró, entonces el señor se levantó después de aguantar un par de mentadas de madre se le puso en guardia y ¡Prau Prau Prau!
Se armaron los chingazos, supongo que el viejo era agricultor por qué le sembro un par guamazos bien efectivos que le reventaron el hocico al chamaco caguengue. Los polis fueron a ver que show, se metieron, los separaron cada quien a su esquina y a partir de ahí el vato mamón no volvió a decir ni pío.
Hacía mucho frío en la madrugada cuando llegó el otro wey del que me acuerdo bien, era un tipo alto y fácil de más de 100kg. Iba escoltado por dos policías uno de ellos más o menos de su forje, bueno pues ese carnal alegaba que lo habían detenido arbitrariamente y como en operativo de película de Lola la trailers "10 patrullas para mí solito, no mamen, soy médico no un sicario HDSPM" decía mientras aún esposado se aferraba a la reja pa no ingresar, la neta si iba manejando borracho. 3 policías no eran suficientes pa meter ni a trancazos ni a empujones al angelito de 100 kilos adentro de la galera, las cosas se pusieron bien tenzas, tanto que unos de los presos ya se querían agarrar a patadas con los oficiales pero al final mandaron llamar a otro Policía, uno igual de enteró que el detenido, entonces a macanazo y trompada lograron domar al elefante pa meterlo a la jaula y se terminó el show.
La madrugada siguió su curso unos llegaban y otros se iban después de pagar la multa, recuerdo que era la de mínimo como la mía $1500 varos y a otros les sacaban hasta 2500 ya depende de cómo se dejaran, la cosa era sacar dinero por qué el comandante y los jueces conciliadores pedían su cuota a los policías que agarraban a casi cualquier parroquiano aprovechando que era viernes de quincena y así cumplir con la tarifa.
Dieron las 7 de la mañana , no dormí un carajo, comenzaron a llamar de uno por uno a los huéspedes de tan distinguida jaula hasta que llegó mi turno de pasar a la oficina de la juez, me recibió una vieja bien amargada y con cara de que andaba con una cruda que ni el más excelente plato de pancita podría aliviar
Enseguida pregunto "¿y tú cuánto traes?" Osea antes de dar los buenos días ya andaba de interesada 😑 le dije que no mucho entonces me pido sacar lo que llevaba y ponerlo sobre el escritorio fue asi que cuál padrino de bautizo saque todas mis moneditas frente a ella eran como $190, al ver la escena pregunto "¿Eso que, cantas en los camiones o que?" Asentí con la cabeza, ni siquiera me dejó terminar de contar las monedas cuando me dijo "ya ya ya, vete de aquí" acto seguido salí de ahí tome mi guitarra, mis agujetas y mi dignidad para salir del lugar bien contento a buscar un puesto de tamales para el desayuno, obviamente nunca me revisaron la cartera donde tenía un par de billetitos bien guardados mismos que utilice para conseguir un buen plato de consomé, unos tacos de barbacoa y una coca bien fría.
Ya en el camión para mí rancho reflexione que durante mi estancia en el hotel San Bartolo aprendí que siempre debo aguantar hasta llegar a un baño público.
P.D. la foto aquí o en mi FB es real, la tomé adentro del separó y abajo del tipo sentado en la banca se puede ver al viejito boxeador.
Crónicas de un cantante callejero

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